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Consejos sobre lesiones vasculares

27 Dec, 2016

Los hemangiomas infantiles:

Son  tumores benignos vasculares que tienen una evolución muy característica. La mayoría de los padres acuden a la consulta refiriendo que el niño nace sin nada y a la primera o segunda semana de vida empiezan a ver una mancha roja que crece progresivamente y va adquiriendo volumen. Este crecimiento puede variar de un paciente a otro pero a veces es tan llamativo que lleva a alterar la anatomía facial que es la localización más frecuente.

La evolución: es muy característico que entre las primeras semanas de nacimiento crezca de manera paulatina y luego de manera espontánea sin ningún tipo de tratamiento comienza a desaparecer. La fase de crecimiento o involutiva puede durar muchos años y otras veces no desaparece de forma completa por lo tanto hay que hacer algún tipo de tratamiento.

Hay que evitar siempre la ulceración que es una complicación frecuente de los hemangiomas y que puede dejar una cicatriz.

El tratamiento es muy importante empezarlo cuando antes. La eficacia es mayor cuando se inicia los primeros meses de vida. Siempre valorando si el paciente realmente lo necesita o no. Pero muchos de ellos casi siempre lo necesitan y cuanto antes mejor. El tratamiento médico es con beta bloqueantes y una vez que ha pasado la fase de crecimiento se inicia tratamiento con láser para eliminar los vasos sanguíneos superficiales y así conseguir que el niño tenga la mejor evolución.

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